Cómo entrenar una IA para que piense como tú (sin ser ingeniero)
La diferencia entre una IA que escribe genérico y una que escribe contigo no es técnica — es de criterio editorial. Aquí está el método que uso con líderes que no programan.
La conversación sobre IA que veo en LinkedIn está rota. La mayoría de ejecutivos cae en uno de dos extremos: o le pide a ChatGPT que escriba sus posts y termina con prosa de máquina, o lo evita entero y se queda sin ventaja.
Hay un tercer camino, y es el que aplico con todos los líderes con los que trabajo. Se llama entrenar una IA con tu criterio editorial — sin escribir una línea de código.
El error de fondo
Cuando un CEO me dice "la IA no sirve, escribe muy genérico", lo que en realidad me está diciendo es: "no le di nada con qué pensar". Una IA conversacional sin contexto solo puede regurgitar el promedio de internet. Y el promedio de internet, para un C-level, es vergonzoso.
La pregunta correcta no es "¿cómo le pido mejor a ChatGPT?". Es: ¿cómo construyo una memoria externa de mi pensamiento que la IA pueda consultar?
Los tres ingredientes
1. Tu corpus de pensamiento. No es lo que has publicado en LinkedIn. Es lo que has dicho. Transcripciones de presentaciones, audios de reuniones internas (con permiso), borradores de mails largos, columnas que escribiste para revistas. Material crudo donde aparece tu voz real, no la versión editada por comunicaciones.
2. Tus marcos mentales. Las cinco o seis ideas que defiendes cuando alguien te pregunta sobre tu industria. Tus contras favoritos. Las metáforas a las que vuelves. Esto es lo que te hace tú y no otro VP de Talento. Documéntalas explícitamente.
3. Tus líneas rojas. Lo que nunca dirías. El tono que detestas. Las palabras prohibidas. Una IA bien instruida no es la que sabe lo que quieres — es la que sabe lo que no quieres.
El método práctico
Junta los tres ingredientes en un documento (sí, un Google Doc funciona) y usa eso como contexto en cada conversación importante con la IA. Cuando le pidas un post, primero le das el documento y luego le dices: "escribe en mi voz, según mi corpus, sobre X tema".
La diferencia es radical. Pruébalo en paralelo con un mismo prompt: uno con corpus, uno sin. Vas a entender en treinta segundos lo que llevo años explicando.
El siguiente nivel
Esto es el método sin tecnología. Con tecnología — un sistema RAG personalizado, que es lo que construimos en Updoor — la IA consulta tu corpus automáticamente cada vez, sin que tengas que pegar el documento. Pero no es necesario para empezar. Lo importante es entender el principio: la IA no escribe mejor sola; escribe mejor con contexto.
El día que entiendas esto, dejas de competir con todos los que le piden a ChatGPT que les arme un post. Empiezas a competir con muy poca gente.
¿Quieres recibir el próximo análisis directo en tu bandeja?
Suscríbete a los tips